miércoles, 26 de febrero de 2014

Paridad en la Resistencia

Dos mujeres y dos hombres, la paridad perfecta, serán los próximos en ser honrados por la nación entrando en el Panteón, ese mausoleo laico donde Francia guarda los restos de una –pequeña y bastante desequilibrada– representación de sus grandes personalidades. François Hollande, que en tanto que presidente de la República es el único que tiene la potestad de tomar tal decisión, comunicó el viernes los nombres de los cuatro nuevos distinguidos: se trata de Geneviève De Gaulle-Anthonioz, Germaine Tillion, Pierre Brossolette y Jean Zay, todos ellos figuras de la Resistencia, deportados o muertos por combatir la ocupación nazi.

No es la primera vez que insignes miembros de la Resistencia tienen cabida bajo la cúpula del Panteón, esa iglesia imaginada por Luis XV que la Revolución incautó para sí, para siempre. Ahí están los casos de Jean Moulin, de André Malraux, de René Cassin. Tampoco es la primera vez que entra una mujer... Pero hay tan pocas, dos sobre un total de 71 personalidades –la física Marie Curie y Sophie Berthelot, esta última sólo en tanto que acompañante esposa del químico Marcellin Berthelot–, que este gesto constituye sin lugar a dudas el acontecimiento principal.

“He querido saludar el espíritu de la Resistencia”, subrayó Hollande durante un acto patriótico en el Mont Valériene, en Suresnes (periferia oeste de París), un antiguo fuerte militar donde más de un millar de resistentes y rehenes fueron ejecutado por los alemanes entre 1941 y 1944. La elección de dos mujeres entre los cuatro dintinguidos, añadió el presidente, responde a su voluntad de “recordar la contribución de todas ellas, anónimas lo más a menudo, que formaron parte del ejército en la sombra”.

Un informe presentado el pasado mes de octubre por el presidente del organismo Monumentos Nacionales, Philippe Bélaval, sobre la situación y el futuro del Panteón apuntaba ya la clamoroso injusticia que suponía la casi total ausencia de mujeres entre las personalidades allí honradas. Y proponía que los próximos nombramientos que se hicieran fueran todos de mujeres... Todos.

Fiel a su manera de ser y a su práctica política, François Hollande ha preferido tirar por la calle de en medio y mantener un justo equlibrio entre hombres y mujeres. De la misma manera que ha hecho caso omiso a los nombres que otros le habían puesto sobre la mesa: los de Olympe de Gouges, seudónimo de la escritora Marie Gouze, activista política y pionera militante feminista -entre las mujeres- y Denis Diderot, el padre de la Enciclopedia, de cuyo nacimiento se acaban de cumplir trescientos años. La personalidad de los cuatro elegidos busca asimismo reconocer diferentes corrientes en la Resistencia, desde la izquierda a los movimientos cristianos.

Geneviève De Gaulle-Anthonioz (1920-2002), sobrina del general De Gaulle, fue una resistente de la primera hora. Detenida en 1944 por la Gestapo, fue deportada al campo de Ravensbrück. Tras la guerra, fundó la asociación ATD Quart Monde, para combatir la pobreza. También acabó en Ravensbrück su compañera de lucha Germaine Tillion (1907-2008), pionera de los estudios franceses en etnología, quien después denunciaría la tortura en la guerra de Argelia.

Los otros dos designados tuvieron peor fortuna. Pierre de Brossolette, periodista y político socialista, fue arrestado por la Gestapo en 1944. Torturado, prefirió lanzarse por una ventana antes que delatar a sus compañeros. Jean Zay, por su parte, miembro del Partido Radical y exministro en el Gobierno del Frente Popular, fue detenido por el régimen de Vichy y condenado a la deportación. En 1944, tres milicianos de extrema derecha le sacaron de su celda haciéndose pasar por resistentes y le asesinaron.

Nada especial o significativo –o sí, ¿quién sabe?– habrán hecho, en cambio, los miles de ciudadanos anónimos, franceses o no, que durante unos meses entrarán indirectamente en el Panteón de la mano del artista y fotógrafo JR, célebre por ser el autor del proyecto “Inside Out”, que ha llevado por todo el mundo. A partir del próximo mes de abril, y mientras duren las obras de restauración de la cúpula del Panteón, miles de rostros cubrirán la parte exterior e interior de los trabajos, igualándose de forma efímera con Victor Hugo, Alexandre Dumas o Voltaire. El objetivo, ha explicado JR, es “hacer entrar a todo el mundo en el Panteón, mostrar que todos somos iguales”. En fin, más o menos.



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