lunes, 9 de junio de 2014

Francia se queda sin el 'kaiser'

Las cosas ya no estaban para tirar cohetes en la selección francesa de fútbol. Tras el fracaso de la Eurocopa del 2012 y el tremendo fiasco –motín incluido– del Mundial de Sudáfrica en el 2010, la modestia se había convertido en la doctrina oficial de los Bleus cara a la cita de Brasil. Tanto más cuanto que la fase de clasificación –obtenida en la repesca–no fue precisamente muy brillante.

Y entonces llegó el golpe definitivo: el viernes pasado, la principal estrella del equipo de Francia, su gran ariete, Frank Ribéry, el 'kaiser', lanzaba la toalla a causa de unos dolores persistentes en la espalda. El delantero del Bayern de Munich, en cuya participación el seleccionador Didier Deschamps todavía se empeñaba –pese a todo– en confiar la víspera, se derrumbó en el entrenamiento de la mañana en el centro de Clairefontaine y tuvo que abandonar toda esperanza de enfundar de nuevo la camiseta azul en un Mundial. Con 31 años, más que probablemente el último.

La de Ribéry no es la única baja sufrida por Didier Deschamps en su lista de 23 jugadores –también el centrocampista Clément Grenier ha tenido que rerirarse por una recaída en una lesión en los abductores–, pero sin duda es la más grave. “Es una gran pérdida para el equipo de Francia”, ha admitido al respecto el exinternacional francés Michel Platini, presidente actual de la UEFA.

La pérdida es, en cierto modo, fundamentalmente psicológica. Porque Ribéry, descubierto en el Mundial de Alemania del 2006 –donde los bleus quedaron finalistas–, nunca ha sido capaz por sí mismo de darle la vuelta a la selección y llevarla a la victoria en un campeonato. Jefe de filas indiscutible del equipo –donde ha servido en 81 ocasiones–, nunca ha acabado de asumir el papel de líder, ni siquiera en el penoso episodio del motín contra Raymond Domenech en Sudáfrica. Su estado de forma actual dejaba asimismo mucho que desear y no sólo por sus problemas físicos. La pérdida del Balón de Oro el pasado mes de enero, en competición con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, fue un golpe que encajó muy mal. Tras haberlo ganado todo con el Bayern de Munich –incluido el título de mejor jugador europeo, concedido por la UEFA en el 2013– el 2014 debía ser el año de su consagración definitiva. Está claro que no lo será.

La pérdida de Ribéry obligará a Deschamps a reorganizar la delantera, en la que mantendrá un papel central Karim Benzemá y se verán seguramente reforzados Olivier Giroud y Loïc Remy. De hecho, ya ha tenido que hacerlo durante la etapa de preparación, pues el jugador del Bayern ya estuvo ausente en los encuentros amistosos con Holanda (2-0), Noruega (4-0) y Paraguay (1-1). La marcha del 'kaiser' deja como máximos veteranos de la selección a Benzema (65 veces internacional), al defensor Patrick Evra (57) y al portero Hugo Lloris (56), en un equipo rejuvenecido en el que nueve jugadores tienen menos de 25 años (una proporción nunca vista desde 1954)

Francia, que jugará su primer partido en Brasil contra Honduras el día 15 en Porto Alegre, aborda el envite con forzosa humildad. Didier Deschamps, que fuera capitán del histórico equipo que ganó el Mundial de 1998, ha dicho que su único objetivo en éste es pasar la primera fase.


El retorno del orden y de la disciplina

Lo sucedido en el Mundial de Sudáfrica del 2010, cuando los jugadores se enfrentaron al seleccionador, Raymond Domenech, y se negaron a entrenar, provocó una fuerte degradación de la imagen del Equipo de Francia entre la opinión pública. Desde entonces, los sucesivos entrenadores, Laurent Blanc primero y Didier Deschamps ahora, han tratado de restablecer la disciplina y el orden dentro del equipo. Ésta ha sido la causa última de la exclusión de la lista de 23 para Brasil del jugador del Manchester City Samir Nasri, con una temporada impecable pero de personalidad rebelde y conflictiva.





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