martes, 17 de julio de 2012

Antisemitismo de 'banlieue'

Golpes en la puerta y voces abruptas, imperativas, despertaron a miles de judíos residentes en París y sus alrededores al alba del 16 de julio de 1942. En dos días, la policía francesa, convertida en brazo ejecutor del ocupante nazi, arrestó a 13.152 personas de confesión judía –muchos de ellos refugiados de Europa del Este, la mayoría mujeres y niños– para deportarlos a los campos de exterminio nazis. Sólo un centenar sobrevivió. Setenta años después de lo que ha pasado a la historia negra de Francia como la redada de Vel d’Hiv –por el nombre del lugar, el Velódromo de Invierno, donde fueron inicialmente confinados–, el país afronta un preocupante rebrote del antisemitismo. Esta vez, el odio antijudío se incuba entre los jóvenes musulmanes de las banlieues.

El atentado perpretado el pasado 19 de marzo por el terrorista ilamista Mohamed Merah –francés de origen argelino– contra la escuela judía Ozar Hatorah de Toulouse, donde asesinó fríamente a un adulto y tres niños de corta edad, fue un enorme shock para la comunidad judía francesa. Pero actuó también como un acicate en los sectores más radicalizados de la juventud musulmana.

En el periodo de enero a abril pasados, el Ministerio del Interior detectó un aumento del 46% de los actos antisemitas respecto al mismo periodo de 2011, con un pico especialmente acusado en el mes de marzo, justo después de los atentados y la muerte de Merah por la policía. El año pasado, el número de acciones antijudías había disminuido ligeramente respecto al año precedente –389 frente a 466–, según el Servicio de Protección de la Comunidad Judía, pero los actos de violencia –129– se mantuvieron estables.

El último caso que ha saltado a la luz se produjo el pasado 5 de julio, cuando un joven judío de 17 años –escolarizado justamente en el centro Ozar Hatorah– fue agredido en un tren entre Toulouse y Lyon por otros dos jóvenes franceses de origen magrebí.

“Hay un antisemitismo que ha nacido en nuestros barrios, en nuestras banlieues. Hay en nuestros barrios jóvenes y menos jóvenes que, en nombre de una identidad que se sentiría atacada, deciden de la forma más imbécil, la más peligrosa para nuestros valores, atacar a los judíos, a quienes consideran como el enemigo”, constató con inquietud el ministro del Interior, Manuel Valls, tres días después de la agresión.

Detectado hace una década, este fenómeno no estaría ya tan ligado como antaño al conflicto israelo-palestino, sino que se nutriría de un resentemiento contra la sociedad aderezado por los viejos prejuicios contra los judíos difundidos a través de internet. “Hoy ya no se duda en insultar, en golpear a un ciudadano porque es judío”, añadió Valls.

La inquietud ha hecho que en los últimos tiempos la comunidad judía francesa –el grueso de la cual es de origen sefardí y se instaló en Francia tras la independencia de Marruecos, Túnez y Argelia– haya ido abandonando los barrios populares y buscado refugio para sus hijos en las escuelas judías, donde hoy hay matriculados 30.000 alumnos.

El gran rabino de Francia, Gilles Bernheim, expresó la semana pasada al presidente François Hollande la creciente preocupación de la comunidad judía francesa. Y a la salida del Elíseo, apeló a los líderes islámicos: “Necesitamos una comunidad musulmana que demuestre alto y fuerte, de forma numerosa y pública –y digo bien, pública– su distanciamiento, su recusación total, de todo aquello que de una forma u otra pueda recordar el integrismo, el fundamentalismo y la violencia de determinadas corrientes del islam”, afirmó.

En este ambiente enrarecido, Francia inició ayer una semana de conmemoraciones de la redada de Vel d’Hiv, una de las páginas más sombrías de la historia francesa. La detención masiva y la deportación de judíos por parte de las autoridades francesas, que entre 1941 y 1944 enviaron a 76.000 judíos a los campos de exterminio, fue durante décadas silenciada por la historia oficial, que atribuyó la responsabilidad y la ejecución a los alemanes.

El ex presidente Jacques Chirac fue el primero en asumir la triste verdad y reconocer públicamente la responsabilidad del Estado francés, a través del régimen colaboracionista de Vichy –denostado, pero legitimo–, en la deportación de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. “Es difícil evocarlas, porque esas horas negras manchan para siempre nuestra historia y son una injuria a nuestro pasado y a nuestras tradiciones. Sí, la locura criminal del ocupante fue secundada por franceses, por el Estado francés”, proclamó Chirac en un histórico discurso el 16 de julio de 1995 en el lugar donde se erigió el velódromo, derruido en 1959. François Hollande, que el próximo domingo presidirá un acto de conmemoración, quiere seguir el mismo camino.

La tragedia de Vel d’Hiv ha sido objeto en los últimos años de varios libros y películas –especialmente “La redada” y “Se llamaba Sarah”–, pero el 42% de los franceses, según un sondeo hecho público ayer, lo ignora todo sobre este episodio y aún más los jóvenes de 18 a 24 años, el 60% de los cuales no sabe nada.
Entre el 16 y el 17 de julio de 1942, policías y gendarmes franceses detuvieron en sus casas a 13.152 judíos entre hombres (los menos, 3.118), mujeres (5.919) y niños (4.115). Alertados por rumores, muchos hombres huyeron en las horas y días previos, sin sospechar que fueran a llevarse también a mujeres y niños.

La mayor parte de los detenidos –8.160, entre ellos todos los niños– fueron concentrados durante cuatro días, apenas sin comida y en condiciones de higiene infrahumanas, en el Vélodrome d’Hiver, del que sólo unos pocos lograron escapar. El resto fue a parar a campos de tránsito, como el levantado en Le Drancy, antes de ser enviados a los Campos de la Muerte. Los pocos testimonios que quedan recuerdan el ruido insoportable, el calor sofocante, el olor espantoso.

Marcel Weltman tenía 10 años en aquel momento y fue salvado, junto son su hermana, por un médico. Weltman rememoró ayer en BFMTV aquel aciago día. Lo que más le chocó fue el camino hacia el velódromo, transportados en autobuses: “Lo que más me fascinó fue la calma de la calle; la gente paseaba con sus hijos indiferente a lo que estaba pasando”. El Estado francés hizo el trabajo sucio del ocupante. Y muchos franceses prefirieron mirar hacia otro lado.



lunes, 16 de julio de 2012

Marine contra Madonna

Madonna recibió ayer en Francia una publicidad inesperada –y de momento gratuita– gracias al Frente Nacional (FN), indignado por la utilización de la imagen de su presidenta, Marine Le Pen, asociada a símbolos nazis en un videoclip de la cantante norteamericana. El vicepresidente del partido, Florian Philippot, anunció la próxima presentación de una demanda por injurias ante el Tribunal de Gran Instancia de Bobigny, en la periferia norte de París.

El viceoclip que Madonna proyecta en su nuevo espectáculo presenta un montaje con diversas imágenes de personajes públicos –desde el Papa Benedicto XVI hasta el ex presidente egipcio Hosni Mubarak– entre los que incluye a Marine Le Pen, sobre cuya frente aparece una cruz gamada. Inmediatamente después aparece el rostro de Adolf Hitler.

La existencia de estas imágenes fue descubierta en el primer concierto de la gira internacional de Madonna, el pasado 31 de mayo en Tel Aviv (Israel), y ya en aquel momento el FN advirtió que si osaba emitirlo de nuevo durante su gira en Francia la llevaría s los tribunales. “Es comprensible que las viejas cantantes que necesitan que se hable de ellas lleguen a tales extremos”, ironizó en aquel momento venenosamente Marine le Pen. La líder del partido de ultraderecha, o sus colaboradores, parecen haber olvidado justamente la dimensión comercial del asunto y contribuido con su respuesta a que se hable de Madonna.

“No se puede aceptar todo únicamente por el espectáculo, por hacer que hablen de ella, por hacer dinero”, argumentó Florian Philippot para justificar la presentación de la demanda. A su juicio, el vídeo de la cantante norteamericana es insultante para Marine Le Pen, pero también para los militantes y los votantes del FN. Cerca de 6,5 millones de franceses votaron por Le Pen en la primera vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 22 de abril.

Madonna actuó la noche del sábado en un Stade de France –norte de París– semivacío. La reina de la provocación atrajo solamente a 70.000 personas, la mitad de las que reunió –140.000– en los dos conciertos que ofreció en este mismo lugar hace cuatro años. Las ventas de su último disco en Francia son discretas.





domingo, 15 de julio de 2012

El 14 de Julio de Hollande

En Francia no habrá ni rigor ni austeridad –palabras, ambas, prohibidas en la jerga hollandista–, pero se le paracerá bastante. El presidente francés aprovechó ayer la fiesta nacional del 14 de Julio, con motivo de la cual recuperó la tradicional entrevista televisiva abandonada por su antecesor, para preparar los ánimos de los franceses cara a los inminentes sacrificios que se preparan. François Hollande no habló ni siquiera de sacrificios –palabra que tampoco está en su vocabulario–, pero sí de “esfuerzos”. Y prometió que serán “justos”.

El presidente francés fue entrevistado al alimón por dos periodistas de TF1 y France 2 en el Hôtel de la Marine, un edificio presuntamente neutral –a diferencia del Elíseo–, tras el tradicional desfile militar de los Campos Elíseos. La lluvia acordó una tregua excepcional, rompiendo así el mito de un presidente que ya empezaba a ser llamado Rain man.

Hollande pintó un panorama preocupante, con una deuda pública que roza el 90% del PIB, un paro del 10% y un déficit comercial de 70.000 millones de euros. “Soy presidente desde hace dos meses, pero conozco la situación del país. No voy a hacer ver que lo descubro ahora”, dijo, antes de recordar que sus tres prioridades son el fomento del empleo, la regeneración del tejido productivo y el restablecimiento del equilibrio de las cuentas públicas.

Pese a reiterar que Francia no incorporará la denominada “regla de oro” contra el déficit público en la Constitución, sino que la fijará en una ley orgánica, Hollande confirmó su decisión de que el Parlamento dé finalmente luz verde al Tratado europeo de disciplina presupuestaria, que dio por “renegociado” tras el acuerdo alcanzado en Bruselas sobre el Pacto por el Crecimiento.

El presidente francés reafirmó, así, su compromiso de reducir el gasto público para cumplir los objetivos de déficit, que debe situarse el año que viene en el 3%. Dado que las áreas prioritarias de educación, interior y justicia no sufrirán recortes, éstos deberán ser asumidos por las demás. “Todo el mundo deberá demostrar imaginacion y audacia para hacer ahorros”, afirmó. El jefe del Estado admitió, con los datos del Tribunal de Cuentas en la mano, que el año que viene deberán encontrarse 33.000 millones de euros adicionales entre recortes y nuevos ingresos. “Los vamos a encontrar”, dijo, pero no precisó dónde los va a buscar.

En el terreno de los recortes se mantuvo ambiguo como siempre. Y por lo que respecta a los ingresos subrayó que la reforma fiscal que se prepara para el año que viene apelará básicamente a las clases más favorecidas, a quienes reclamó “patriotismo”. “Habrá que hacer un esfuerzo y este esfuerzo debe ser justo”, afirmó. Y reiteró su intención de imponer un tipo excepcional del 75% sobre los ingresos que sobrepasen el millón de euros anuales.

El presidente reconoció asimismo que la industria francesa tiene un problema de competitividad y que –tal como reclaman los empresarios– habrá que rebajar las cotizaciones sociales, para que no pesen tanto sobre los costes laborales, y buscar otras fuentes alternativas para contribuir a financiar la protección social. Pero, aparte de descartar el aumento del IVA –la subida aprobada por Nicolas Sarkozy para octubre acaba de ser anulada–, no dio más precisiones al respecto.

Los problemas de este sector le han explotado a Hollande en plena cara esta semana, con el anuncio del grupo automovilístico PSA Peugeot-Citroën de un plan de supresión de 8.000 empleos en Francia en los próximos dos años, con el cierre de la fábrica de Aulnay-sous-Bois, en la región de París. El presidente francés rechazó el planteamiento del grupo PSA. “Es un plan inaceptable en su estado actual y deberá ser renegociado”, afirmó Hollande, aparentemente dispuesto a plantear un pulso a Peugeot.

El presidente francés, decidido a marcar una neta diferencia con el periodo de Sarkozy, insistió ayer en su determinación de marcar un nuevo estilo y de “ejercer la función con sencillez, por más que no tenga nada de simple”. También se comprometió a mostrar una estricta “ejemplaridad” en la cúpula del Estado y a abordar un proceso de “moralización” de la vida política. En este sentido, anunció que ha encargado al ex primer ministro socialista Lionel Jospin la presidencia de una comisión para que haga un conjunto de propuestas en este terreno: desde la prohibición de la acumulación de mandatos electivos y un código ético para los cargos electos hasta el cambio de la financiación de los partidos políticos y las campañas electorales, pasando por una reforma del sistema electoral –actualmente mayoritario–, en el que se podría introducir una dosis de proporcionalidad en las legislativas.

Hollande, que por la tarde acudió a saludar a los cientos de personas que visitaban los jardines del Elíseo –excepcionalmente abiertos al público–, dijo no estar preocupado por la popularidad. “La popularidad no es un talento, es un mérito”, dijo, convencido de que la acabará mereciendo.


"Los asuntos privados deben resolverse en privado"

François Hollande no quiere volver a ver su vida privada –especialmente, las querellas de familia– expuesta a la luz pública y así lo ha hecho saber a toda su gente. “Los asuntos privados deben resolverse en privado, y le he dicho a los míos que acepten escrupulosamente este principio”, zanjó el presidente francés durante su entrevista televisiva del 14 de Julio, en alusión al affaire del tuit de su compañera, Valérie Trierweiler, contra su ex mujer, Ségolène Royal, y la respuesta airada de su hijo primogénito, Thomas Hollande. ante este ataque.

“Yo estoy por una clara distinción entre la vida pública y la vida privada. Y pienso que los franceses quieren que las cosas estén claras, que no haya ninguna interferencia”, razonó el presidente de la República, quien eludió enjuiciar la actitud de su familia y, aún más, emitir nada que pudiera parecerse a una amonestación.
Muy crítico con el exhibicionismo de su antecesor, Nicolas Sarkozy, el nuevo presidente francés ha sido muy cuidadoso en no caer en lo mismo. Pero no ha podido evitar que los miembros de su familia se enfrenten en público, hasta el punto a ensombrecer su imagen política y personal.

Todo empezó el 12 de junio cuando su compañera sentimental y primera dama de Francia, Valérie Trierweiler, lanzó un ataque en toda regla contra su ex mujer, la ex candidata socialista al Elíseo en 2007 Ségolène Royal, al apoyar en un escueto mensaje en Twetter al rival de ésta en las elecciones legislativas en plena campaña de la segunda vuelta. Esta intervención, que tenia muy poco de política y mucho de aversión personal, generó una viva controversia. Y fue muy mal recibida por los cuatro hijos de la ex pareja Hollande-Royal, toda vez que la madre –superando su rencor– había apoyado al padre en la campaña de las primarias del Patido Socialista.

El primogénito, Thomas Hollande, se despachó esta semana en el semanario Le Point, acusando a su madrastra de haber “destruido” con un tuit la imagen de “presidente normal” que su padre había trabajado tanto por construir. “Yo sabía que algo podría venir de ella algún día, pero no un golpe tan grande. ¡Es alucinante!”, declaró indignado.

El joven Hollande esperaba que su padre zanjara ayer en televisión esta cuestión y clarificara el papel oficial de Trierweiler, que a su juicio no debería compatibilizar su papel institucional con su actividad profesional como periodista. No es seguro que obtuviera plena satisfacción...

El presidente francés no sólo eludió enjuiciar la actitud de su compañera con el polémico tuit, sino que aceptó la ambigüedad de su situación. “Valérie quiere conservar su actividad profesional. Yo lo comprendo. A partir de aquí, ella estará presente a mi lado cuando el protocolo lo exija”, explicó François Hollande, sugiriendo que eso no será “tan frecuente”. En sus últimos actos interncionales –México, Reims, Londres–, Hollande ha optado por acudir solo.


Elogio de la selección española

Hollande enjuició críticamente la actitud de algunos jugadores de la selección francesa de fútbol en la Eurocopa –“No se trata de un problema de integración, sino de respeto”, dijo– y lo contrapuso al espítiru de “unidad” y al “trabajo colectivo” de la victorioso selección española.







El tren de vida de Teodorín

La justicia francesa emitió el jueves una orden de arresto contra el hijo del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, a quien acusan de desvío de fondos públicos y blanqueamiento de dinero. El hijo del autócrata ecuatoguineano, Teodoro Nguema Obiang, también conocido por Teodorín, había sido citado el pasado miércoles por los jueces que investigan los casos de malversación de diversos líderes africanos, Roger Le Loire y René Grouman, para formalizar su inculpación. Pero el interesado no se presentó ante los magistrados del Polo financiero de París.

El abogado de Teodorín Nguema Obiang, Emmanuel Marsigny, rechazó en declaraciones a la agencia France Presse la validez de la orden de arresto, que calificó de “nula” en razón de la inmunidad diplomática de su cliente. El hijo del presidente Obiang, hasta entonces ministro de Agricultura y Bosques, fue nombrado el pasado mes de mayo por su padre vicepresidente segundo para la Defensa y la Seguridad, lo que la oposición ve como una señal de que Teodoro Obiang ha empezado a preparar su sucesión. Este estatuto, de paso, le protege.

Como lo protege en Francia el hecho de ser delegado permanente adjunto de su país ante al Unesco. A este respecto, el abogado William Bourdon, presidente de la organización anticorrupción Sherpa –que presentó, junto a Transparencia Internacional, la demanda que dio lugar a la actual instrucción–, instó ayer al Gobierno francés a rechazar la concesión del título especial de residencia adjunto al cargo y que le confiere inmunidad diplomática.

Los jueces que instruyen el sumario ejecutaron el pasado mes de febrero un espectacular registro que duró diez días en la mansión –hôtel particulier– que Teodorín Nguema Obiang posee en la selecta avenida Foch de París, de donde se llevaron 200 metros cúbicos de bienes de gran valor –muebles, cuadros, joyas–, así como once automóviles de lujo.

La investigación llevada a cabo por los dos jueces ha permitido comprobar, según informó ayer el diario Le Monde, que un total de 14 coches de lujo propiedad de Teodorín –de las marcas Maserati, Bentley, Rolls Royce y Bugatti–, adquiridos por 5,4 millones de euros, fueron pagados esencialmente por la sociedad Somagui Forestal, de la que el acusado es presidente y que dispone de varias concesiones de explotación maderera en Guinea. Esta misma sociedad habría pagado asimismo los 2,3 millones de euros gastados en 300 botellas del exclusivo vino Petrus.

Los jueces han podido constatar el elevadísimo tren de vida de Obiang junior, que gastó millones en el acondicionamiento y decoración de su mansión (de 5.000 metros cuadrados), la adquisición de obras de arte –Degas, Rodin, Bonnard– y la compra de relojes de gran lujo.

El caso, conocido en Francia bajo el nombre de “bienes mal adquiridos”, implica a otros dirigentes africanos. Los jueces tienen también en su visor al fallecido presidente de Gabón, Omar Bongo, y su familia, y al presidente de la República de Congo, Denis Sassu Nguesso. Interrumpida la investigación en 2009 tras un largo litigio, ésta fue definitivamente autorizada por el Tribunal de Casación en noviembre de 2010.


Qatar rompe el mercado

¿Crisis? ¿Qué crisis? Desde luego, no en las monarquías petroleras del Golfo Pérsico, donde faltará agua pero no liquidez. El emirato de Qatar, con múltiples intereses económicos en Francia, ha desembarcado con sus petrodólares en la liga francesa decidido a romper el mercado futbolístico y a gastar lo que nadie es capaz de gastar en el hexágono. El club de fútbol de la capital, el Paris Saint-Germain (PSG), en manos qataríes desde hace un año, ha sacado la chequera y está ultimando el traspaso de dos jugadores del Milan, el sueco Zlatan Ibrahimovic –ex jugador del Barça– y el brasileño Thiago Silva, por un montante de 65 millons de euros.

Los qataríes ya habían marcado un récord en el fútbol francés con el traspaso, el verano pasado, del argentino Javier Pastore por 42 millones –sobre un total de 85 millones gastados en fichajes– y en diciembre estuvieron a punto de fichar al británico David Beckham por otra cifra millonaria.

El volumen de los dos nuevos fichajes del PSG, que acabó segundo en el último campeomato de liga, casi duplica el gasto comprometido hasta ahora por el conjunto de todos los clubes españoles de primera división cara a la próxima temporada. Y sobrepasa en mucho los medios, habitualmente más modestos, de los clubes franceses. En este sentido, el poderío económico de Qatar amenaza con desequilibrar el ecosistema futbolístico francés.

El fichaje de Ibrahimovic y Thiago fue anunciado personalmente el jueves por el propietario del Milan, Silvio Berlusconi. “He vendido Zlatan Ibrahimovic y Thiago Silva al PSG. Vamos a ahorrar 150 millones de euros en dos años”, dijo el ex primer ministro italiano, según informó el disario deportivo <CF21>Gazetta dello Sport</CF>. La existencia del acuerdo fue asimismo confirmada por fuentes del PSG y de su único accionista, Qatar Sports Investments (QSI). El traspaso está condicionado, sin embargo, a la conclusión de un acuerdo con cada uno de los dos jugadores sobre sus respectivas retribuciones.

El representante de Ibrahimovic, Mino Raiola, se reunió ayer –por segunda vez en cuarenta y ocho horas– en el estadio del Parque de los Príncipes con el director deportivo del PSG, Leonardo, quien fuera entrenador del Milan, para intentar cerrar un acuerdo. El jugador sueco, que cobra actualmente 12 millones de euros netos al año, exigiría al parecer la misma suma más un bonus de tres millones, mientras que el club –según el diario <CF21>Le Parisien</CF>– ofrecería entre 9 y 10 millones. En cualquier caso, es el salario más elevado jamás pagado hasta hoy por el fútbol francés.

Por su parte, el agente de Thiago Silva, Paulo Tonietto, aseguró no haber sido contactado aún por el PSG. El fichaje del defensor brasileño estuvo ya a punto de cerrarse a mediados del mes de junio, pero en ese momento el traspaso fue vetado por Berlusconi. Su salario podría oscilar entre 7,5 y 9 millones de euros al año.

El emirato de Qatar, a través de la sociedad QSI –presidida por Nasser Al-Khelaifi, presidente a su vez del club parisino–, se hizo el año pasado con la propiedad total del PSG, que adquirió en dos fases al fondo de inversión norteamericano Colony Capital. Junto a esta operación, la cadena qatarí Al Jazira se ha hecho con buena parte de los derechos de retransmisión de los partidos de la Liga 1 francesa y de la Liga de Campeones de la próxima temporada en Francia, que emitirá –en competencia con Canal Plus– a través del canal beIn Sport.





viernes, 13 de julio de 2012

Guerra de familia en el clan Hollande

Hay gestos que dejan una huella indeleble. Decisiones que cambian radicalmente un relato. El famoso tuit de Valérie Trierweiler durante la campaña de las elecciones legislativas francesas, en el que segaba la hierba bajo los pies de la ex mujer de su compañero, Ségolène Royal, se cuenta entre ellas. Aparentemente inocente, el mensaje de la hoy Primera Dama en Tweeter apoyando al candidato alternativo a Royal en La Rochelle, ha traído consecuencias incalculables. Al atacar a su otrora rival sentimental, Trierweiler no sólo colocó en una situación política embarazosa al presidente de la República, François Hollande, sino que sembró la cizaña en la familia. Los cuatro hijos de la ex pareja Hollande-Royal están lejos de haber olvidado o perdonado la afrenta. Hasta el punto de haber retirado la palabra a su madrastra.

El primogénito, Thomas Hollande, de 27 años, que tuvo un papel protagonista en la campaña electoral de su padre –como la tuvo también en la de su madre en 2007–, ha dejado ir esta semana su malestar a través de unas incendiarias declaraciones al semanario Le Point, donde confirma entre otras cosas que la relación con la mujer de su padre se ha roto. “Es lógico, ¿no? Lo que cuenta ahora es que normalicemos las relaciones con nuestro padre”, afirma, dando a entender que éstas se han visto también alteradas.

Thomas Hollande, según propia confesión, nunca se había fiado del todo de Trierweiler. “Yo sabía que alguna cosa podría venir de ella algún día, pero no un golpe tan grande. ¡Es alucinante!”, explica. Y considera que lo peor del tuit es, a su juicio, haber volcado la vida privada en la vida pública. “Me dio pena por mi padre, él detesta que se hable de su vida privada. Eso destruyó la imagen normal que había consrtruido”, añade en referencia a la estrategia electoral de Hollande de presentarse ante la opinión pública como un presidente “normal”. Según el testimonio de su hijo, concordante con el de algunos colaboradores del presidente, el gesto de su compañera dejó “estupefacto” a François Hollande.

Impactado por el eco de sus palabras –publicadas por Le Point en una pieza secundaria de un tema más amplio–, Thomas Hollande ha asegurado que sus afirmaciones han sido “deformadas o sacadas de contexto” y que sus declaraciones se produjeron en el marco de una “conversación informal”. La periodista autora del artículo, Charlotte Chaffanjon, ha confirmado la veracidad “cien por cien” de su transcripción.

Es posible que Thomas Hollande no pensara que sus palabras fueran a ser publicadas . De hecho, él mismo confió a la periodista que su padre le había pedido, en una cena tête à tête, “no alimentar el folletín”. Pero tampoco hay que descartar que hubiera decidido perpetrar su venganza.

En su conversación con la periodista de Le Point, el primogénito de Hollande explica que su padre se comprometió con él a clarificar públicamente –¿aprovechando la entrevista televisiva programada el 14 de Julio?– su opinión sobre el tuit y sobre el papel institucional de la Primera Dama. Para el hijo, no ofrece dudas: a su juicio, la situación de Trierweiler, “es un factor de inestabilidad”. “O es periodista, o tiene gabinete en el Elíseo”, pero no ambas cosas a la vez, sostiene.

De momento, Valérie Trierweiler mantiene su doble condición. Prosigue su trabajo para Paris Match con un artículo semanal –dedicado esta semana al último libro de la escritora Jeanette Winterson– y, a la vez, realiza actividades de representación: el jueves de la semana pasada, la Primera Dama fue sorprendida –pues su visita no había sido anunciada– en un centro para niños minusválidos en Calais.

Desde el famoso tuit, lanzado como una piedra el pasado 12 de junio, Trierweiler no ha vuelto a tuitear. Y sus apariciones públicas han sido practicamente inexistentes. Hollande prefirió viajar solo a la cumbre del G-20 en México, a la conmemoración del 50º aniversario de la reconciliación franco-alemana en Reims y en la visita oficial al Reino Unido esta semana. Su próxima aparición se espera el 14 de Julio...


Recuperada la cita en televisión del 14 de Julio

Nicolas Sarkozy había interrumpido la tradición, inaugurada por François Mitterrand, de dirigirse por televisión a los franceses en la jornada de la fiesta nacional del 14 de Julio. François Hollande ha decidido recuperarla. El sábado, durante el informativo del mediodía, el presidente francés será entrevistado al alimón por dos periodistas de TF1 y France 2 en directo desde el Hôtel de la Marine, a dos pasos de la tribuna de la plaza de la Concordia desde la que habrá seguido el tradicional desfile militar por los Campos Elíseos. Hollande invitará a comer en el Elíseo a un grupo de militares heridos en Afganistán, junto a sus familias, antes de desplazarse a Brest. Los jardines del Elíseo serán abiertos al público de 15 a 19 horas.





Avalancha mortal en el Monte Maldito

Nueve alpinistas de cuatro nacionalidades, entre ellos dos españoles –un catalán y un madrileño–, perdieron ayer la vida en una mortífera avalancha de nieve y hielo en el Mont Maudit (Monte Maldito), a 4.000 metros de altitud, en el macizo del Mont-Blanc, en los Alpes franceses. Otros nueve alpinistas resultaron heridos y cuatro desaparecidos fueron hallados sanos y salvos. Todos ellos integraban dos cordadas de 28 montañeros, incluidos los guías, todos ellos bien equipados y experimentados. Los dos españoles fallecidos son Esteve Martínez, de 38 años, miembro de la Unión Excursionista de Sant Joan de les Abadesses (Girona), y Joaquín Aguado, de 51, jefe del grupo especial de rescate de altura (Gera) de los Bomberos de la Comunidad de Madrid.

La avalancha se produjo al alba. Los alpinistas habían salido a la 1.30h de la madrugada del refugio de Les Cosmiques, a 3.600 metros de altitud, y fueron sorprendidos por el accidente menos de cuatro horas después. La alerta fue dada a los servicios de socorro a las 5.25 horas de la mañana por uno de los alpinistas que resultó herido leve. El prefecto del departamento francés de Alta Saboya, Philippe de Rumigny, atribuyó el accidente al desprendimiento de una placa de nieve de 100 metros cuadrados y 40 centímetros de espesor. En su caída atrapó mortalmente a nueve de los alpinistas: los dos españoles, tres alemanes, tres británicos y un suizo. Sus cuerpos fueron recuperados durante la jornada. Hacia las cinco de la tarde, las tareas de búsqueda de los cuatro desaparecidos fueron suspendidas, pero poco después se comprobó que estaban vivos. Los cuatro habían cambiado de planes y no se encontraban en el lugar.

Las autoridades francesas, así como diversos guías de la zona, coincidieron en señalar que las condiciones meteorológicas –pese a la presencia de un viento fuerte– eran buenas y que no había ninguna alerta especial por riesgo de avalanchas. Tampoco hubo, al parecer, ninguna imprudencia ni ningún error técnico.Sin embargo, en la ruta de ascenso elegida por el grupo –conocida por la de los Tres Montes– existen grandes masas de nieve muy inestable y las avalanchas son un fenómeno recurrente. El 24 de agosto de 2008 ocho alpinistas perdieron la vida en esta zona, en concreto en el glaciar del Mont Blanc du Tacul, debido a la caída de bloques de hielo.

El fallecimiento de Esteve Martínez, vecino de Sant Joan de les Abadesses, fue confirmado por la Federación de Entidades Excursionistas de Catalunya (FEEC), que señaló que otro miembro de la Unión Excursionista de esta localidad, Guillem Ferrer, de 35 años, resultó herido leve y fue trasladado –junto al resto de los heridos– al hospital de Chamonix. Un tercer excursionista, Toni Trilla, resultó indemne: con problemas en una pierna, había decidido quedarse en el refugio.

La muerte de Joaquín Aguado fue confirmada, por su parte, por la Consejería de Presidencia y Justicia de la Comunidad de Madrid. Natural de la localidad madrileña de El Boalo, Aguado estaba casado y tenía dos hijos de 23 y 17 años. “Ha supuesto una gran pérdida porque era un hombre muy afable, muy abierto y muy bien compañero”, señaló a Europa Press uno de sus colegas. Otro bombero madrileño presente en la cordada, Emilio Carrero, se libró al quedarse rezagado. Aguado, en cambio, se adelantó unos metros que le resultaron fatales.

En el hospital de Chamonix se habilitó una capilla ardiente con los cuerpos de los fallecidos y el ministro francés del Interior, Manuel Valls, se desplazó hasta la capital alpina para seguir los trabajos de búsqueda de los desaparecidos e interesarse por las causas del accidente. La fiscalía ha abierto de oficio una investigación.

Masificación

Entre 20.000 y 30.000 alpinistas al año intentan coronar la cumbre del Mont Blanc, el pico más alto de los Alpes, entre los meses de junio y septiembre, con puntas
consideran que la masificación es, en sí misma, un foco de riesgo.


sobre todo en veranode 500 al día. La mayoría de los montañeros utiliza la ruta del Goûter, llamada también vía normal y vía real. En este camino se han registrado 77 muertos y 180 heridos entre 1990 y 2012, según cálculos de la Fundación Petlz. La ruta de los Tres Montes, donde se produjo la avalancha de ayer, es la segunda más utilizada. Aquí los accidentes son menos frecuentes, pero atrapan a más personas. Especialistas en la ontaña